La prueba del COVID-19: lo que es necesario que los padres sepan

Published on 
April 9, 2020

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Desde las muestras nasales hasta los análisis de sangre; aquí tiene lo que significan todas estas pruebas.

Escrito por Katie Sweeney

¿A quién se le debería realizar la prueba del nuevo coronavirus que provoca el COVID-19? En realidad, ¿qué se analiza en cada una de las distintas pruebas? Jeffrey Bender, MD, médico a cargo especialista en enfermedades infecciosas pediátricas en Children’s Hospital Los Angeles, nos informa las últimas novedades y nos explica lo que es necesario que los padres sepan.

¿A quién se le debería realizar la prueba?

Children's Hospital Los Angeles no realiza la prueba del COVID-19 de manera rutinaria. Puede que se les realice la prueba a los niños que presenten síntomas si el profesional de atención responsable decide que es necesario por motivos médicos, o si se les ingresa en el hospital para que se les preste atención.

Uno de los motivos por los cuales se hace esta prueba es porque “ayuda a proteger a nuestro personal y garantiza que se utilice el equipo de protección personal adecuado cuando se preste atención”, explica el Dr. Bender.

Tipos de prueba del COVID-19

  • Pruebas de uso de emergencia autorizado:
    La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) emitió la autorización del uso de emergencia de una prueba autorizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Esta es la prueba que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) prefieren usar para determinar si una persona está infectada por el virus. En la prueba se emplea un palillo largo y delgado con un hisopo en el extremo para obtener sustancias del fondo de las fosas nasales (la parte en la que la nariz se une con la garganta). El laboratorio analiza la muestra y busca material genético que coincida con el del virus. Children’s Hospital Los Angeles utiliza la prueba de uso de emergencia autorizado (EUA, por sus siglas en inglés) de los CDC.
     
  • Pruebas en el hogar de envío por correo:
    Estas pruebas no están autorizadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Se utiliza un hisopo para obtener una muestra del interior de la boca (en la parte de la mejilla).

    Las familias que paguen estos servicios puede que no consigan información provechosa sobre la salud de su niño. “No hay datos que indiquen que estas pruebas que se envían por correo sean precisas”, afirma el Dr. Bender. Si se le está haciendo la prueba a un niño sano, puede que dicha prueba no sea la mejor de las inversiones. “El niño necesita que se le haga la prueba únicamente si presenta los síntomas. En dicho caso, al niño se le debería hacer la prueba autorizada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA)”.
     
  • Pruebas de antígeno rápidas:
    Esta prueba funciona como las pruebas rápidas de detección de la gripe. Con el hisopo, se obtiene una muestra de la parte frontal de las fosas nasales o la garganta y se analizan sus proteínas virales; se tienen los resultados en unos minutos.

    El Dr. Bender es cauteloso: “Uno de los problemas de las pruebas rápidas de detección de la gripe es que pueden ser difíciles de interpretar”, apunta. “Una prueba rápida para detectar el COVID-19 conlleva el mismo problema. En Children’s Hospital, no tenemos pensado utilizar las pruebas de antígeno rápidas”.
     
  • Prueba de anticuerpos:
    En esta prueba se analiza la sangre para ver si anteriormente la persona ha estado infectada por el virus. (No puede detectar si la persona ahora está infectada). Esta prueba, que justo empieza a estar disponible, busca anticuerpos que combatan el virus: proteínas especiales que el cuerpo genera para combatir una infección.

    “Estas pruebas son útiles para realizar las pruebas a los trabajadores de atención de la salud y para respaldar las iniciativas de salud pública”, concluye el Dr. Bender.

Las pruebas en nuestro hospital

El laboratorio de Children’s Hospital Los Angeles está usando la prueba de uso de emergencia autorizado (EUA, por sus siglas en inglés) de los CDC. “Muchos laboratorios no cuentan con la tecnología para realizar estas pruebas”, comenta el Dr. Bender. “El nuestro es un laboratorio muy avanzado y fuimos unos de los primeros en ofrecer las pruebas en línea. Este es un ejemplo del increíble trabajo que se hace en nuestro laboratorio clínico”. Se tienen los resultados en menos de 24 horas y se pondrán en marcha unos sistemas incluso más rápidos pronto.

El laboratorio de CHLA está creando también una prueba de anticuerpos del COVID-19 que puede detectar si ha habido una infección anteriormente. Esta prueba estará disponible dentro de poco. Esta prueba analiza los anticuerpos y ayuda a detectar si hubo una infección por COVID-19 anteriormente.

¿Se le debería realizar la prueba a mi niño?

En la gran mayoría de los casos, no es necesario que se haga la prueba a los niños. Por lo general, los niños que padecen COVID-19 únicamente presentan los síntomas de un resfriado leve en vez de una enfermedad más grave, que es lo que se ha observado entre las personas adultas. Uno de les beneficios que aporta realizar la prueba es informar al niño y al padre o la madre la infección; esto puede ayudar a evitar una posterior transmisión.

Si su niño se resfría, las personas adultas que están en casa deberían extremar las precauciones para no resfriarse: lavarse las manos y desinfectar las superficies con frecuencia.

Si el niño presenta síntomas más fuertes (fiebre alta continua, dificultades respiratorias y no come ni bebe bien), llame a su pediatra. “Animo a los padres a que se pongan en contacto primero con su pediatra” pide el Dr. Bender. “No obstante, si es grave y el niño empeora, hace falta ir al departamento de emergencias”.

Esté protegido

Los padres y los cuidadores deberían hacer caso a las autoridades de salud locales acerca del distanciamiento social y las órdenes de quedarse en casa. Asimismo, deberían seguir lavándose las manos con frecuencia, y enseñarles a sus niños a lavarse las manos y taparse la boca al toser.

“Estas sencillas medidas ayudarán a los niños no solo ahora, sino también en las futuras temporadas de la gripe”, expone el Dr. Bender. “Estas son lecciones de vida que les protegerán toda la vida”.