¿Debe llevar a su niño a la Sala de Emergencias, a un centro de atención de urgencia o debe llamar al médico?

Published on 
June 4, 2020

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Escrito por Katie Sweeney 

Como padre o como madre, su objetivo primordial es procurar que su niño siga protegido y sano. ¿Cuándo es hora de acudir al Departamento de Emergencias (ED, por sus siglas en inglés) y en qué momento es preferible llamar al médico de su niño o acudir a un centro de atención de urgencia? 

Ante la duda, llame a su médico 

Si duda entre acudir al Departamento de Emergencias o a un centro de atención de urgencia, o quizás no sabe si esperarse hasta la mañana siguiente: agarre el teléfono y llame a su médico. La mayoría de los consultorios cuentan con una línea de atención telefónica fuera del horario de atención, o una enfermera o un médico que están de guardia, que pueden ayudarle a decidirse.  

Siga sus instintos. “Les digo a los padres: ‘Si no le cabe la menor duda de que debe llevar a su niño al Departamento de Emergencias, vaya’”, comenta Christopher Tolcher, MD, FAAP, pediatra en Agoura-West Valley Pediatrics, parte de la red CHLA Health Network.  

Cuándo hay que acudir al Departamento de Emergencias 

Vaya al Departamento de Emergencias si su niño ha sufrido una lesión o una enfermedad graves; algo que ponga en peligro su vida y que podría hacerle daño si no se trata de inmediato. 

Vaya al Departamento de Emergencias si su niño: 

  • Está muy cansado o tiene mucho sueño, o actúa de manera distinta a lo habitual. 
  • Sufre dolor constante y fuerte. 
  • Tiene problemas para respirar, respira rápido u hondo. 
  • Sufre una lesión que parece grave, por ejemplo: 
    • Se ha roto un hueso o ha sufrido una lesión en la que la parte del cuerpo parece estar deformada o desalineada, presenta entumecimiento o mucha hinchazón, o el niño sufre un fuerte dolor.  
    • Se ha cortado y la incisión es grande o profunda, o tiene una gran incisión en la cabeza, el pecho o el abdomen. 
    • Ha sufrido un traumatismo craneal que provoca que vomite, tenga dolor de cabeza, esté confuso o haya perdido el conocimiento.  
    • Haya sufrido una caída desde una altura considerable. 
  • Ingiere una sustancia tóxica o venenosa, ingiere una cantidad excesiva de un medicamento o el medicamento equivocado: 
    • Si su niño tiene un comportamiento normal, llame al Centro de Control de Intoxicación primero: 1-800-222-1222
    • Si su niño tiene problemas para respirar, se desmaya o no puede despertarse después de la intoxicación, llame al 911.  
  • Tiene menos de 2 meses de vida y tiene fiebre con una temperatura de 100.4 o superior. (Llame primero a su médico). 
  • Tiene fiebre alta Y rigidez en el cuello y la cabeza.  
  • Tiene fiebre alta Y sarpullido rojo o morado extendido por todo el cuerpo.  
  • Está muy deshidratado (los pañales están secos, tiene los ojos hundidos, el niño no orina) especialmente después de vomitar o de tener diarrea, o está muy débil (no puede moverse mucho, no puede beber ni hablar). 

Cuándo hay que llamar al 911 

En ocasiones, no hay tiempo de llamar al médico ni tan siquiera de desplazarse hasta el Departamento de Emergencias. Si se trata de una emergencia que puede representar un peligro para la vida del paciente, cada minuto que pasa es oro: llame al 911. Los siguientes son algunos ejemplos de estas emergencias:  

  • Asfixia o atragantamiento. 
  • El niño no puede respirar: los labios se le ponen de un color amoratado, morado o grisáceo. 
  • Su niño sufre una convulsión por primera vez o tiene una convulsión que dura más de 5 minutos. 
  • El niño no responde a los estímulos o ha perdido el conocimiento. 
  • El niño ha sufrido una lesión en el cuello o la columna vertebral. 
  • El niño ha sufrido un fuerte traumatismo craneal.  
  • El niño ha sufrido fuertes quemaduras en un incendio o tiene quemaduras cerca de los ojos, la nariz, la boca o la ingle. 
  • El niño padece una hemorragia (sangrado) porque se ha cortado y la incisión es grande o profunda, o tiene una gran incisión en la cabeza, el pecho o el abdomen. O bien, padece una hemorragia (sangrado) y esta no se detiene ni después de aplicar presión durante 10 minutos. 
  • El niño padece una extensa reacción alérgica con hinchazón y problemas de respiración. 

Cuándo hay que llamar a su médico 

El médico de su niño puede ayudarle mucho más de lo que a usted le pueda parecer. Si no se trata de una emergencia, acuda a su pediatra. Llame al médico de su niño si este: 

  • Tiene fiebre durante más de 3 días. 
  • Tiene fiebre con una temperatura de 105 o superior. 
  • Tiene fiebre con una temperatura por encima de 102 durante más de dos días (sin motivo aparente) y se trata de un bebé.  
  • Presenta síntomas del COVID-19: fiebre, goteo nasal y tos seca.  
  • Tiene una convulsión que dura menos de dos o tres minutos (si dura más, llame al 911). 
  • Ha sufrido lesiones como, por ejemplo, un esguince, una distensión muscular o rotura fibrilar, o hinchazón. 
  • Se hizo una pequeña incisión y necesita que se le pongan puntos.  
  • Sufrió un esguince, o una distensión muscular o rotura fibrilar. 
  • Sufrió pequeñas quemaduras que precisan tratamiento. 
  • Tiene náuseas, diarrea o vómitos.  
  • Tiene infecciones en la vejiga. 
  • Tiene tos, resfriado o dolor de garganta.  
  • Padece dolor en los senos paranasales y los oídos. 
  • Tiene problemas y sarpullidos en la piel. 

Cuándo hay que acudir a un centro de atención de urgencia 

“La atención de urgencia es una buena opción cuando el consultorio de su médico esté cerrado o no esté disponible”, apunta el Dr. Tolcher. Antes de acudir a una clínica de atención de urgencia, llame a su médico. “En muchas ocasiones, podemos darles a los padres algunos consejos simples para que puedan aguantar hasta el día siguiente”, añade Tolcher.